Siempre habrá días siguientes, días después, mañanas de resaca y noches de interminable reflexión. Porque la vida se escribe en borrador pero no es posible pasarla a limpio. Porque las voces amigas pueden tornarse enemigas en un abrir y cerrar de ojos por cuestiones meramente instintivas, por envidias primitivas, por recelos infundados.
Y tras los días siguientes vienen los días ordinarios, una cadena de instantes cotidianos que no dejan huella, que se repiten con monotonía y se ensamblan continuamente construyendo la abstracción que llamamos vida. Sin embargo, son las noches agitadas e irreflexivas las que llegan a ser los párrafos de nuestra biografía; son las horas de arrepentimiento las que se convierten en fragmentos de un diario, de un poema, de una canción, de una entrada en el blog...
De nuestro tiempo sólo objetivamos alegrías y tristezas, aciertos y fracasos, sabidurías e inexperiencias. Lo que queda en el intervalo se pierde como el humo exhalado, se olvida como si no fuera edad, como si no fuera propio, como si no fuera todo lo que tenemos.
Imagen: As I Lay Dying de Amaury Evra

Me quedó con...
ResponderSuprimirla vida se escribe en borrador
Nada mas cierto que eso.
esta reflexion està malinconica y real ... quien sabes cuantas personas la piensan como tì, yo soy la primera.
ResponderSuprimirPalabras profundas que salen del corazòn como un grito silencioso en este libro que es nuestra vida.
Gracias!